Una Organización de carácter público, Sociedad Civil Ilimitada para Adultos mayores de 18 años. Que ha iniciado su funcionamiento en Abril del 2005 y que  está conformada por un equipo indisciplinaría, comprometido y estrictamente seleccionado para el logro efectivo de sus objetivos, luchar contra el flagelo de la  adicción.

Una de las estrategias utilizadas en la comunidad terapéutica para ayudarte a modificar positivamente la forma de pensar y de vivir del adicto, son las frases, las máximas o “siogans”. Las encontrarán y las escucharán por todo el hogar formando parte del ambiente terapéutico, los internos deben interiorizarlas, aprenderlas y practicarlas en la vida diaria. Estas son algunas de ellas: 

  • “No vemos las cosas como son, sino como somos.”
  • “La honestidad es la clave.”
  • “No hay recompensa por el mal comportamiento."
  • “Si deseas algo debes trabajar para ganarlo”
  • “Un gran ascenso a una gran cima comienza en el primer paso.”
  • “Cosecharás lo que tu siembres.”
  • “Todo cuanto lances al universo retornará nuevamente a Ti.”
  • "Solo tú puedes hacerlo, pero no puedes hacerlo solo.”

Un Hogar Camino de Esperanza es el centro del proceso de tratamiento de reeducación, aquí vivirás como miembro de una gran familia, con roles y jerarquías definidos. Es tu deber asumir una actitud receptiva, participativa y responsable, con el fin de encontrarte contigo mismo y tomar conciencia de que solo tú eres el arquitecto de tu propio destino, y que solo tu puedes hacerlo, pero no puedes hacerlo sólo. Por lo tanto, al ingresar a la Comunidad Terapéutica es conveniente que empieces a cultivar una actitud hogareña.

Así como en tu familia hay unas personas encargadas de implementar las normas, brindarte afecto y ayudarte a crecer en todos los aspectos, en el hogar vas encontrarte con un grupo de personas encargadas de colaborarte en la superación de tus dificultades, de escucharte cuando te sientas mal y de brindarte asesoría. Algunos de ellos son profesionales, otros son egresados del programa de tratamiento y los otros, son residentes de tercera fase que se encuentran en etapas avanzadas de su proceso y que han alcanzado posiciones de responsabilidad y autoridad, lo cual les otorga el derecho y el deber de dirigir y mantener en buen funcionamiento la Comunidad Terapéutica.

Ellos cuidarán de ti con un amor responsable y exigente y también es tu compromiso que ellos crezcan y mejoren continuamente. Como residente y miembro activo de esta familia tienes con ellos obligaciones de respeto, afecto y solidaridad, así como unos derechos que puedes conocer y leer en este manual.

La palabra hogar hace referencia entonces a un grupo de doméstico de convivencia, donde aprendes a compartir calor y afecto, y a ejercer los valores que nutren a esta gran familia llamada Comunidad Terapéutica. Esto lo irás logrando a medida que vas modificando comportamientos y actitudes, a lo largo del proceso de tratamiento y vas interiorizando la Filosofía, las normas y los valores del programa. Para este objetivo  debes hacer un uso racional de todos los medios y las herramientas que encuentras en la dinámica de hogar. En el vas a adquirir crecimiento personal y reforzarás lo positivo que obtuviste en tu grupo familiar de origen, de tal manera que desarrollarás un nuevo estilo de vida, con mayor grado de madurez y con elementos que te permitirán  construir y llevar a la práctica tu proyecto de vida personal. La convivencia con  tus compañeros te va a posibilitar aprender una manera más adecuada de relacionarte con los otros, basada en el Amor, la Tolerancia, el Respeto y otros valores.

El programa Terapéutico educativo de la Fundación Camino de Esperanza, sin ser un programa confesional, busca realizar en todos sus miembros, un serio trabajo en la espiritualidad que les ayude a llevar a feliz termino su proyecto de vida desarrollando un sentido de Trascendencia.

 El diccionario define los valores como el conjunto de cualidades de una persona o cosa en cuya virtud es apreciada. Los valores son la savía que nutre la vida de la Comunidad Terapéutica; sin ellos no hay Comunidad Terapéutica. Son entre otros el Amor Responsable, el Servicio, la Honestidad, la Responsabilidad, la Solidaridad y los Valores Espirituales.  

  • Amor: El Amor es un impulso dinámico de bondad hacia otros y hacia uno mismo, es autoestima y valoración de los demás. Es el resultado natural de seguir los dictados de la voz de la conciencia y los impulsos del corazón, cultivamos el amor cuando con regularidad en la vida diaria, conscientemente sentimos y pensamos acerca de la armonía, la abundancia y la claridad, pero ante todo lo cultivamos cuando vivimos de acuerdo a los valores. El Amor es la mejor definición de Dios y es la materia prima de un Cristianismo auténtico y sin acomodaciones, el amor es paciente, el amor es responsable, el amor es tolerante. Amor responsable, Amor exigente; Amor sin límites. Yo le daré al otro lo que es bueno para el y no lo que el otro me pida, el otro a su vez me dará lo que es bueno para mí y no lo que Yo le exija. El amor responsable lo uso conmigo mismo no permitiéndome cosas que me afectarán negativamente.

 

  • El Servicio: El servicio es el amor en acción. Lo cultivamos en nuestros corazones y mentes, cuando les permitimos a otros lograr todo lo que ellos quieran ser como individuos y como grupo, cuando les facilitamos el proceso de realización personal  y cuando cuidamos de ellos sin esperar nada a cambio, sin expectativas, sin juzgar. El amor es servicio cuando en la Comunidad Terapéutica, en las diversas terapias ayudamos responsablemente a nuestros hermanos.

 

  • Honestidad: La Honestidad en la Comunidad Terapéutica es entendida como honestidad conmigo mismo, con los demás, con lo que siento, con lo que hago, con lo que me permito hacer, con  las relaciones que emprendo.

 

  • Responsabilidad: La responsabilidad es un valor con implicaciones sociales, cuando no soy responsable afecto a los demás. No debo  ser responsable porque los demás me lo exijan, sino porque yo mismo decido serlo. No responsabilizar a otros por lo que me pasa ni por lo que me pasó.